Reconocimiento a los Agentes de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón

La Sociedad Deportiva de Pescadores Los Mayencos, de Jaca, hizo entrega este mes de noviembre, a una representación de los Agentes de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón, de una placa en reconocimiento al importante trabajo de gestión y vigilancia que desarrollan en nuestros ríos aragoneses.
Foto: APNs OCA Jaca

Reserva Natural de los Galachos de la Alfranca de Pastriz, La Cartuja y El Burgo de Ebro.


Nombre y Figuras de Protección:
Reserva Natural de los Galachos de La Alfranca, La Cartuja y El Burgo de Ebro, declarada por Ley 5/1991 de 8 de abril, de las Cortes de Aragón.
Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), según la Directiva 79/409/CEE.

Términos Municipales:
El Burgo de Ebro, Pastriz y Zaragoza.

Superficie:
777 hectáreas.

Altitud:
Mínimo de 180 metros y máximo de 206 metros.

Elementos de Interes:
Sotos fluviales, pastizales encharcados, carrizales y zonas húmedas.
Nutria, importante colonia de ardeidas, Galápagos europeo y leproso, concentraciones invernales de anátidas y un gran número de paseriformes.

Pájaro moscón - Eurasian PendulineTit
(Remiz pendulinus)
Descripción:

Originalmente, el tramo medio del río del Ebro estaba formado por un extenso bosque de ribera a ambos lados del curso del río, con amplias superficies inundadas casi permanentemente. Tras una intensa ocupación humana de las riberas, hoy tan solo perviven algunos antiguos cauces abandonados por el río tras fuertes crecidas o meandros, conocidos en Aragón con el nombre de galachos. La Reserva Natural incluye varios de estos galachos; La Alfranca, La Cartuja y El Burgo de Ebro, constituyendo una excelente representación de los ecosistemas ribereños de Aragón y uno de los mejor conservados de nuestra Comunidad.

Historia:
Las tierras más fértiles siempre han estado próximas a los cauces de los ríos que, gracias a las avenidas, iban recibiendo nutrientes continuamente. Desde tiempos remotos, los primeros habitantes de nuestra tierra han elegido estos lugares para ubicar los primeros asentamientos humanos, atraídos principalmente por la presencia de agua y esa riqueza donde poder instalar sus cultivos. Con el paso de los años, la superficie forestal en torno al Ebro fue reduciéndose paulatinamente, aunque siempre manteniendo una distancia adecuada que evitara las fuertes avenidas que se sucedían cada año. Desde finales del siglo XIX y principios del XX, los embalses comenzaron a controlar las avenidas y regular el caudal, manteniéndolo en niveles bajos a lo largo de todo el año, hecho que provocó que se incrementara la tala de los bosques de ribera, las extracciones de áridos, los encauzamientos y la ocupación de terrenos para dedicarlos a cultivos agrícolas. En este período, los sotos fluviales del Ebro prácticamente desaparecieron.

Desde 1965, un elevado número de naturalistas y ecologistas reclaman la protección del Galacho de La Alfranca. En 1973 el Instituto para la Conservación de la Naturaleza-ICONA redacta un proyecto de protección que nunca llegó a ver la luz y no es hasta 1976 cuando, al amparo de la Ley de Caza, se logra la veda total para este enclave. En 1982 vuelve a reclamarse socialmente la protección de los galachos de La Alfranca, esta vez amenazados por roturaciones. En 1986 tiene lugar un gran incendio, tras el cual se forma una comisión formada por técnicos de la Diputación General de Aragón y representantes de la Coordinadora Ecologista de Aragón, con el fin de elaborar un proyecto de protección que culminara en 1991 con la declaración de la Reserva Natural de los Galachos de La Alfranca de Pastriz, La Cartuja y El Burgo de Ebro.
Observación de aves en los sotos fluviales


Una zona protegida próxima a una gran ciudad como Zaragoza, y con sus elementos naturales puestos en valor, ha provocado un gran aumento de visitantes que añaden nuevos problemas de conservación a este espacio. Estos hacen necesaria una intensificación del esfuerzo dedicado a su protección por parte de la Administración. Como contrapartida, un enclave natural próximo a una gran ciudad permite dedicar esfuerzos en concienciación de la población, con actividades en la naturaleza con escolares, adultos y otros colectivos, que arrojan excelentes resultados.

Programa Antídoto - Contra el veneno en el monte

En los últimos años se ha incrementado el uso del veneno en el campo, método de matanza masiva de antiguas épocas, en la que entonces el uso del veneno era una práctica habitual para eliminar toda especie animal considerada "alimaña". Mamíferos carnívoros, córvidos y aves rapaces, entre otras, son las especies más afectadas por esta práctica. Las consecuencias por el uso del veneno son dificilmente cuantificables y están haciendo peligrar poblaciones enteras de algunas especies.

Para hacer frente a este grave problema, las principales organizaciones conservacionistas españolas desde 1997 han creado el Programa Antídoto, que va desde la investigación toxicológica hasta la persecución de estos delitos ecológicos.

Los grupos que forman el Programa Antídoto son: BVCF, CODA, FAPAS, Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, GREFA, SECEM, SEO/Birlife, y WWF/Adena, y cuentan con con el auxilio de veterinarios, laboratorios, Agentes d Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón, Guardia Civil, así como un servicio jurídico propio para tramitar las correspondientes acciones legales.

Es de gran importancia una importante red de colaboradores por todo el territorio aragonés para actuar en aquellos lugares donde se estén cometiendo estos delitos tan impactantes para la naturaleza. Para que las denuncias que se interpongan sean efectivas y terminen en una condena de los infractores se ha creado un protocolo de actuación.

PROTOCOLO DE ACTUACIÓN:


Es importante seguir este protocolo para finalizar con una condena por un delito ecológico. Una vez encontrado un cadáver o cebo(s) supuestamente envenenando deben seguirse los siguientes pasos:

Avisar inmediatamente a los Agentes de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón (APNs) (Teléfono 112) o a la Guardia Civil (Teléfono 062) para que sean ellos en calidad de agentes de la autoridad y Policia Judicial quienes levanten el cadáver y/o recojan los cebos envenenados, haciendo un acta o atestado, donde se reflejarán todos los datos disponibles. Ambos cuerpos son los más indicados para levantar acta o hacer informe del caso, aunque también lo puede hacer la policía local. También se puede llamar al teléfono gratuito 900.713.182 para solicitar información.

Al encontrar un cadaver o cebo es fundamental no tocar nada. No deberá tocarse ni mover el cadáver o el cebo envenenado hasta que se persone la Autoridad competente. La manipulación de estos animales o cebos puede ser peligrosa y podría invalidar la prueba jurídicamente. Una vez que los agentes hayan levantado el Acta hay que precintar la prueba, pero solo lo hará la autoridad competente que se encuentre en el lugar de los hechos, aunque sería recomendable que quién lo haya localizado esté presente y firme el Acta junto a los Agentes. Es importante comunicar los casos que se conozcan al Programa Antídoto para que realice un seguimiento de la denuncia.

Este protocolo, promovido por el Programa Antídoto, ha sido consensuado por los grupos conservacionistas citados, el Ministerio de Medio Ambiente, las Consejerías de Medio Ambiente de las Comunidades Autónomas, la Guardia Civil, los Centros de Recuperación de Fauna y el Instituto de Toxicología Carlos III, y se encuentra en constante modificación según la jurisprudencia que vaya apareciendo.

A modo de recordatorio:
  • Imprescindible avisar a la Autoridad Judicial.
  • No tocar ni mover el cadáver hasta que se persone la autoridad.
  • Realizar fotografías de la zona y del cadáver.
  • Revisar la zona para averiguar si existen mas cadáveres, incluso de animales domésticos y cebos.
  • Poner los hechos en conocimiento de los responsables de la Comunidad Autónoma.
  • Avisar al Coordinador del Programa ANTIDOTO: 900-713182 (teléfono gratuíto)

Monegros, un paisaje diferente.

Ripas de Alcolea de Cinca.

Las zonas esteparias del valle del Ebro son unos de los espacios naturales de Aragón que menos interés despiertan entre la población. Los maravillosos paisajes de Pirineos, Sistema Ibérico o muchas de las sierras de Teruel son más llamativos al visitante, que no suele ver la belleza y la riqueza natural que encierra este espacio, aparentemente vacío de vida.
Los Monegros fueron llamados así por la impresión que daba desde la lejanía los bosques de coníferas que lo cubrían hasta principios del siglo XX. La delimitación "natural" de Los Monegros, prescindiendo de límites políticos, sería el río Gállego al oeste, el Ebro al sur, el Cinca al este y al norte por las tierras de El Tormillo, Huerto, Tramaced, Sangarrén y Tardienta si bien las zonas mejor conservadas se encuentran al sur de la Sierra de Alcubierre, con las estribaciones septentrionales de esa sierra, pertenecientes a Senés, Robres, Lanaja, etc. y las estepas de Villanueva de Sigena y Sariñena. El resto de su superficie se encuentra enormemente alterado, desde hace décadas por los cultivos agrícolas, problema agravado en los últimos años por la puesta de nuevas superficies en regadío o la modernización de las ya existentes.

En Los Monegros pueden identificarse cuatro unidades paisajísticas bien diferentes y diferenciadas, aunque las zonas de transición entre ellas introduzcan variables de gran interés:

Bosques
El nombre de Monegros proviene de "Montes negros", denominación que se le daba por la coloración oscura que tenía esta comarca antes de la brutal deforestación que acabó con la mayor parte de su superficie forestal. Antaño cubiertos por Sabinas y Pinos carrascos, actualmente solo perduran las zonas de relieve más abrupto, no aptas para la agricultura. Son bosques muy secos y cálidos en verano y con temperaturas extremadamente bajas en invierno. Los pinares aparecen en las zonas elevadas cálidas y soleadas, por encima de los 300-350 metros de altitud, límite de inversión térmica invernal. Es el bosque presente en las Sierras de Alcubierre, Villanueva de Sigena, Sena, Ontiñena o de la Serreta Negra, en Fraga. No es un bosque que alcance grandes densidades pero sí posee un importante sotobosque de especies esclerófilas como la coscoja, el espino negro, la sabina negral, el enebro, el lentisco o incluso el boj en algunas umbrías, además de otros arbustos espinosos como la aliaga, o aromáticos, como la salvia y el romero. Al ocupar las laderas y suelos pobres, posee un enorme valor como preservador del suelo frente a la erosión.

En las vales donde en invierno tienen lugar los procesos de inversión térmica, con nieblas y temperaturas extremadamente bajas y persistentes durante gran parte del invierno, se asienta el sabinar de sabina albar,  formando bosques abiertos, como en la Retuerta de Pina o en Monegrillo. El sabinar ha sido explotado desde tiempos inmemoriales para la obtención de madera, leña y alimento para el ganado, pero tampoco se ha librado de las talas a matarrasa en amplias superficies para la instalación de cultivos.
 
Cultivos
Los cultivos ocupan actualmente la mayor parte de la superficie de Monegros. Hasta hace unos años, casi toda la superficie estaba dedicada a los cultivos de secano, principalmente cebada y trigo, integrándose en numerosas ocasiones en el entorno natural y las especies que lo habitaban. Con la puesta en regadío, cientos de hectáreas reciben agua, por lo que la variedad de cultivos ha aumentado, encontrando desde girasol hasta alfalfa, pasando por maiz y cualquier producción agrícola que uno pueda imaginar en el regadío. Estos cultivos han perjudicado nuevamente a todas esas especies esteparias que poco a poco pierden sus últimos reductos.

Estepa con Boleum asperum en primer plano.
  Estepas
Las zonas esteparias prácticamente han desaparecido de Los Monegros ya que la mayor parte de ellas, salvo las que no ha sido rentable roturar económicamente, han sido labradas. Constituyen un paisaje muy heterogéneo y con una gran personalidad y belleza. Tras las lluvias de primavera, cuando florecen en todo su esplendor, presentan un colorido que nadie que las haya visitado en esta época olvidará.

Saladas
Las saladas se asientan sobre una plataforma estructural entre 300 y 360 metros de altitud sobre el mar en una superficie de unos 250 km cuadrados. Son depresiones en el terreno que reciben el agua exclusivamente de la lluvia y la pierden por evaporación, acumulando durante miles de años las sales disueltas en el agua. Constituyen un paisaje difícil de olvidar y que queda gravado en la retina de quien las observa por primera vez. En invierno las encontraremos llenas de agua... una gran lámina en medio de una inmensidad. En verano, totalmente secas y blancas a causa de la sal, podremos observar espectaculares espejismos producidos por la reverberación, que en pocos lugares de nuestra región tendremos la ocasión de disfrutar. El viento presente en Monegros nos ofrecerá espectaculares torbellinos de polvo que nos recodarán paisajes lejanos y mágicos. Un paisaje que algunos científicos comparan con los ambientes que existían hace 30 millones de años en el Mediterráneo, un periodo de sequía en el que este mar alcanzó uno de sus niveles más bajos de la historia.


Más información:

Árboles Singulares del término municipal de Monzón


Autor: José Damián Moreno
Edita: Ayuntamiento de Monzón
Colabora: Caja Madrid y Diputación Provincial de Huesca.

Libro de pequeño formato en el que aparecen todos los árboles singulares del municipio de Monzón (Huesca), con una descripción de cada especie, identificación de cada ejemplar, con medidas, amenazas o propietarios, entre otros datos, y con fotografías de cada uno de ellos.

Descarga directa.

Manual de buenas prácticas para los Árboles Singulares

Según las estimaciones llevadas a cabo por el proyecto "Árboles, Leyendas vivas" en los últimos 10 años, cerca del 20% de los árboles singulares han desaparecido y un 80% corren peligro de desaparecer por la falta de cuidados, la tala indiscriminada, los incendios o el desarrollo de proyectos urbanísticos o de construcción. Este manual nos marca las directrices a tener en cuenta para preservarlos y no hacer peligrar su supervivencia con estas actuaciones.

El Departamento de Medio Ambiente y varios expertos se encuentran elaborando un borrador de hongos que necesitan protección.



El Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, junto a un grupo de expertos, se encuentra ultimando un borrador de Atlas y Libro Rojo de  las diferentes especies de hongos de Aragón, en el que aparecerán las especies que precisan de algún tipo de protección. Se calcula que en Aragón puede haber más de 3.000 especies de hongos con macromiceto (fruto visible en forma de seta en la superficie), de las que ya se han catalogado más de 1.800 especies en el borrador del catálogo o Atlas de hongos de Aragón. La elaboración de este catálogo y de una lista roja de especies en peligro de extinción son dos proyectos que se están llevando a cabo desde del Departamento de Medio Ambiente en colaboración con expertos en micología, dentro de la política propia del departamento para una mejora de la gestión forestal que permita la conservación de la diversidad biológica de nuestro medio natural. Estos datos fueron dados a conocer por Anabel Lasheras, directora general de Desarrollo Sostenible y Biodiversidad de la citada consejería, durante la inauguración de las XXI Jornadas Micológicas que anualmente organiza el Grupo Micológico Caesaraugusta.

Inicialmente, la mayor parte de las setas comestibles más apreciadas por los aficionados a la micología no estarán incluidas en la lista roja de especies amenazadas, aunque en el futuro sí podrían hacerlo en caso de verse amenazadas por la proliferación de prácticas de recolección como las detectadas esta temporada en algunas zonas de la provincia de Huesca, protagonizadas por cuadrillas de recolectores ilegales. (Ver información complementaria al final).

La gran diversidad de especies presentes en el territorio aragonés supone en sí mismo un obstáculo para avanzar en la identificación y protección de las especies amenazadas. Las setas más escasas y amenazadas, en principio, aparecen en algunas zonas esteparias de los Monegros, aunque también las hay que tienen su hábitat en zonas más húmedas o en los diferentes tipos de bosques de nuestra geografía.



La norma será un importante paso para la protección y conservación de la biodiversidad aragonesa. La intención del Departamento de Medio Ambiente es colgar en internet el atlas de hongos de Aragón en cuanto esté elaborado.
Nuevo golpe a los recolectores ilegales de setas en la provincia de Huesca

Noticias externas:
Heraldo de Aragón

El Ayuntamiento de Zaragoza tramita el dragado de un tramo del Ebro a su paso por la ciudad


Hace unos meses el alcalde de la ciudad, Juan Alberto Belloc, opinaba en su blog al respecto del dragado del cauce del río Ebro a su paso por la ciudad de Zaragoza y de su necesidad y justifcación:

"Las tareas de dragado del Ebro han vuelto a suscitar los mismos comentarios y críticas de años anteriores y, de nuevo, la sugerencia de que se suspendan. Y vuelve a ser una discusión incompleta y parcial. Porque el día que se decidió que se construyera el azud y que hubiera una lámina de agua estable en el cauce del río, la necesidad de hacer tareas periódicas de limpieza en el cauce del río estaba implícita en aquella decisión. Pero es que, además, y sobre todo, las obras de la Expo en Ranillas lanzaron al río una cantidad enorme de áridos que nos obliga cuando menos a revertir la situación del Ebro a su estado anterior. Haya barcos o no.
En definitiva, que pronto habremos conseguido extraer todas esas gravas que no formaban parte del cauce natural del río y que, en todo caso, una pequeña extracción será imprescindible cada año para mantener el río en una situación estable. De la misma forma que quiero manifestar que Zaragoza es totalmente solidaria con los pueblos de la ribera que han solicitado la limpieza del río en sus términos municipales. No puedo estar más de acuerdo con mis compañeros alcaldes de que es preciso intervenir, con rigor, pero sin dilaciones."

La actuación prevista por el Ayuntamiento duplica el volumen de tierras extraído del Ebro desde 2007 (unos 14.000 m3 en total) y tiene que ser autorizada por el Ministerio. El proyecto se justifica asegurando que esos sedimentos no son naturales, sino que proceden de las obras de la Expo. Ya se ha tramitado la autorización para retirar las gravas existentes a la altura de Helios, consistentes en la retirada del cauce de más de 26.000 metros cúbicos (m3) de materiales depositados por el río entre el puente de La Almozara y el de Santiago.
Estas cifras obligan además a que el proyecto se someta a evaluación de impacto ambiental, lo que impedirá empezar las obras antes de 2012.

En cuanto a los argumentos dados para justificar los trabajos, el Ayuntamiento asegura que los materiales acumulados en la zona de Helios proceden de las obras de la Expo y fueron arrastrados por una única riada en abril de 2007. Si esto es así, el dragado no haría sino devolver el cauce del Ebro al estado que presentaba antes de la muestra internacional.

Siempre según la memoria redactada por la consultora Sers para el área de Grandes Proyectos, el objetivo de la actuación planteada es rebajar en 1,2 metros la playa de gravas formada junto al puente de La Almozara y en la zona del Centro Natación Helios. El documento remitido al Ministerio reconoce que, en ese tramo, la orilla izquierda del Ebro ha sido una zona donde "tradicionalmente" las avenidas han acumulado sedimentos a un ritmo "relativamente estable". Según los autores del estudio, entre 1981 y 2006 el fondo del río se elevó 64 centímetros (2,56 cm/año).

Sin embargo, tras la riada de abril de 2007 apareció una gran playa de gravas que supuso la acumulación de 80 centímetros en cuestión de semanas y que se achaca a las obras de la Expo. Según el estudio encargado por el Ayuntamiento, la existencia de numerosas penínsulas en el cauce del Ebro cambió la dinámica del río y lo hizo "más erosivo" en la zona del meandro de Ranillas. "Tanto el propio cauce en el frente de Ranillas (...) como las propias penínsulas sirvieron de fuente de gravas para dicha acumulación", sostiene el documento. La consecuencia fue la formación de una playa de sedimentos que modifica "sustancialmente" la dinámica natural del río en esa zona.

La consultora Sers considera "muy probable" que la playa de Helios desaparezca a un ritmo más lento del que provocó su formación. Por eso su estudio advierte de que, mientras siga existiendo, esta acumulación supone un estrechamiento del cauce que provoca una "sobreelevación" aguas arriba, lo que conlleva una "merma" para la seguridad en caso de grandes avenidas.

El ámbito de la actuación se encuentra dentro del plan de ordenación de los recursos naturales (PORN) de los sotos y los galachos del Ebro. Esa herramienta de protección obliga a someter a evaluación de impacto ambiental todos aquellos proyectos que supongan remover más de 10.000 m3 de tierras, lo que ha hecho que el Consistorio ya esté tramitando este proceso ante el Ministerio.

La documentación remitida a Medio Ambiente sostiene que el impacto de este dragado en la vegetación de la zona sería "prácticamente nulo". Del mismo modo, asegura que las afecciones a la fauna serían "puntuales", ya que se trata de un área muy antropizada.

El estudio admite que el mayor impacto lo pueden sufrir las almejas de río, sobre todo la margaritífera auricularia -una especie en peligro de extinción-. Aunque se prevén medidas para protegerla, se destaca que en la zona de actuación no se tiene constancia de que haya poblaciones de margaritífera.

El Centro Ibérico de Restauración Fluvial - CIREF ha presentado alegaciones al “Proyecto de adecuación de la margen izquierda del río Ebro entre el Puente de Santiago y el puente de la Almozara, en Zaragoza”. Las alegaciones han ido dirigidas a Subdirección General de Evaluación Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente, y Rural y Marino.


Con respecto a los primeros dragados previstos, previos a la Expo, un grupo de once científicos especialistas en ríos emitió el siguiente informe:

INFORME SOBRE LOS IMPACTOS DEL CANAL DE NAVEGACIÓN Y DRAGADO DEL EBRO EN ZARAGOZA

Autores:
Diego García de Jalón Lastra, Universidad Politécnica de Madrid
Marta González del Tánago Del Río, Universidad Politécnica de Madrid
Leandro Del Moral Ituarte, Universidad de Sevilla
Alfredo Ollero Ojeda, Universidad de Zaragoza
Arturo Elosegi Irurtia, Universidad del País Vasco
Francisco García Novo, Universidad de Sevilla
Francisco Comín Sebastián, Instituto Pirenaico de Ecología, CSIC
Askoa Ibisate González de Matauco, Universidad del País Vasco
Germán Bastida Colomina, Presidente II Congreso Nacional de Restauración de Ríos
Juan Pedro Martín Vide, Universitat Politècnica de Catalunya
Narcís Prat Fornells, Universitat de Barcelona

ANTECEDENTES
El 16 de diciembre de 2004 la Asamblea General de la Oficina Internacional de Exposiciones concedió a Zaragoza la organización de la Exposición Internacional 2008 con el lema AGUA Y DESARROLLO SOSTENIBLE. Asimismo, en octubre de 2005 el Ministerio de Medio Ambiente y el Ayuntamiento de Zaragoza suscribieron un “Convenio de colaboración para la recuperación de riberas con motivo de dicha Exposición”. Desde entonces, el meandro de Ranillas, como ubicación elegida para esta exposición, y el cauce del Ebro y sus riberas, están siendo objeto de diversas intervenciones no acordes a los nuevos planteamientos de la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos y de la Directiva Marco de Aguas.

El meandro de Ranillas abarca 145 hectáreas, de las que 120 deberían haber constituido una gran zona verde para la ciudad que perdurara tras la celebración de la Exposición, tal como pueden leerse en la página web de la EXPO. “La intervención de la Expo 2008 en este enclave privilegiado ocupa un 25 % de su superficie para el recinto, y en el 75% restante dibuja un parque que será el legado más importante para la ciudad de Zaragoza. De las 120 ha. que ocupa el Parque, la mitad (60 ha) pertenecerán al ecosistema de la ribera y tendrán un tratamiento totalmente natural.

Sin embargo, el conjunto del meandro se ha convertido en un gran Parque Temático (hoteles, un campo de golf de 7 hoyos, un canal de aguas bravas, lagos, centro de policía, centro termal, centro acuático polivalente, estaciones de bombeo y un aparcamiento de 11 has para miles de coches). La única zona verde respetada es la correspondiente a la llanura de inundación de las avenidas ordinarias y que, por ello, no tendría otro posible uso que el de zona verde.

Por su parte, el Plan de Recuperación de Riberas se ha planificado con criterios exclusivamente  arquitectónicos y, como resultado de ello, los proyectos y obras que se están realizando no tienen en cuenta el funcionamiento del ecosistema fluvial y la conservación del bosque de ribera. En este sentido, cabe destacar las escolleras
indiscriminadas (incluso en orillas sin riesgo de erosión, y aun a pesar de haberse modificado el proyecto original y reducido la longitud de esas escolleras, que son hoy las auténticas protagonistas del paisaje fluvial), las talas abusivas de arbolado, la falta de control y seguimiento medioambiental de las empresas que están actuando, o la liberación de miles de toneladas de piedras y sedimentos al cauce en la construcción de puentes y pasarelas.

A principios del año 2006 se iniciaron las obras del Puente del Milenio, instalando penínsulas de ataque en ambas márgenes alternativamente y realizando pilotajes en el cauce para apoyar la estructura del tablero durante la fase de construcción. Estas obras provocaron que en dos crecidas ordinarias en la primavera de 2007 se haya registrado una importante erosión en la margen derecha y el arrastre de materiales sueltos aguas abajo.

Otras obras colaterales, como el puente y el cierre del 4º Cinturón pocos kilómetros aguas abajo de Zaragoza, también están provocando un grave impacto en el sistema fluvial. Para dicha infraestructura se está extrayendo del mismo lecho del río, a la altura del valioso soto de Cantalobos, un volumen de 52.000 m3 de gravas.

En junio de 2006 se iniciaron las obras de la primera fase del Azud en el Ebro por importe de 8,5 millones de euros. En mayo de 2007 se han iniciado los trabajos de la segunda fase por valor de 14 millones de euros. Los objetivos del azud son lúdicos (favorecer la navegación) y “estéticos”, ya que los responsables consideran que una lámina estable de agua mejora la imagen de la ciudad.

La construcción de un azud en el cauce del propio río Ebro ha sido hasta la fecha la obra que consideramos de mayor impacto ambiental. El Área de Calidad de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Ebro del Ministerio de Medio Ambiente consideró que la construcción del azud supondría una alteración importante de las condiciones hidromorfológicas del río en la zona, y que probablemente, debido al alto nivel de nutrientes de sus aguas, habría un empeoramiento de la calidad del mismo. En mayo de 2006 la Fundación Nueva Cultura del Agua organizó un seminario sobre este tema a cuyas conclusiones nos remitimos (informe de 12 de mayo de 2006 redactado por el profesor Narcís Prat de la Universidad de Barcelona). La obra del azud ya está prácticamente terminada.

En julio de 2007 se anuncia el dragado de un canal para la navegación entre el Puente de Piedra y el recinto Expo 2008. En agosto se inician los trabajos bajo este puente para habilitar un canal de obra a pesar de estar declarado Bien de Interés Cultural. Esta última propuesta, el dragado del río Ebro, ha suscitado gran preocupación en amplios sectores sociales y ha generado un debate público sobre la insostenibilidad de algunas de las actuaciones relacionadas con la EXPO 2008.

El objetivo del dragado es facilitar la navegación de embaraciones de 1,20 metros de calado. Para esta navegación se pretende dragar el lecho para lograr un canal de 15 metros de anchura y 1,2 de profundidad a lo largo de un trazado de unos 2 kilómetros, alterando las condiciones naturales de una zona incluida dentro de un espacio protegido por el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del río Ebro y por el Plan de Conservación de la especie Margaritífera auricularia, en peligro de extinción. Se trata de un dragado discontinuo, de unos 8.500 m3, efectuado en varias zonas y enlazando diferentes pozas del río, con el fin de dar continuidad a ese canal por el que pueda desarrollarse la navegación.

EFECTOS AMBIENTALES DEL CANAL DE NAVEGACIÓN EN EL EBRO
Si el azud ya supone una profunda alteración hidromorfológica del río, empeorando considerablemente su estado ecológico (Directiva Marco de Aguas) e introduciendo un elemento de riesgo transversal a la corriente (Directiva de Inundaciones), el canal de navegación y el dragado asociado constituyen una nueva e importante presión contra el patrimonio histórico (puente), ecológico (seres vivos) y geomorfológico (el propio cauce) del río Ebro en Zaragoza.

Los proyectos “de restitución del cauce del Ebro” y “de navegabilidad” que sientan las bases para el dragado
afirman, sin argumentos ni documentación, que el cauce del Ebro en Zaragoza es “estable”, apoyando sobre esta hipótesis sin fundamento el proyecto. Al mismo tiempo, obvian los graves impactos geomorfológicos del dragado y ni siquiera incluyen mediciones granulométricas de los materiales del lecho. Y consideran que el dragado es compatible con el PORN de los Sotos y Galachos del Ebro puesto que “no afecta a ningún soto ni galacho”. Frente a esta visión, a continuación se explican los efectos principales del dragado, un tipo de intervención sobre cuyas consecuencias negativas generales existe una abundante bibliografía, de entre la que podemos recomendar para su consulta los trabajos de Lagasse (1986), Kondolf (1994, 1997), James (1999) o Brierley & Fryirs (2004)1.

El dragado va a alterar la morfología del fondo del lecho del Ebro, destruyendo sus estructuras sedimentarias que conforman la actual sucesión de rápidos y pozas. Esta geomorfología del cauce es también un patrimonio natural a respetar, constituyendo un indicador de calidad ecológica de acuerdo con la Directiva europea del Agua. Aunque el dragado fuera poco profundo, al destruir la coraza superficial o capa superior de sedimentos, los que están en contacto con la corriente hídrica, que son de mayor tamaño, quedarán al descubierto materiales de menor granulometría y más fácilmente movilizables. Ello desestabili-zará totalmente el fondo, que sufrirá cavitaciones, deslizamientos y colapsos. Las consecuencias de estos procesos no serán solo locales, sino que se originará erosión remontante que puede ser efectiva en varios kilómetros aguas arriba, así como procesos de incisión lineal que avanzarán aguas abajo, hasta encontrarse con el azud. En las proximidades de éste se irán acumulando sedimentos procedentes de los dragados, con lo que se irá perdiendo calado.

El dragado destruirá también un importante hábitat, afectando a numerosas especies acuáticas e hiporreicas y favoreciendo la expansión de invasoras.Cuando por el río circulen caudales bajos o medios dominarán procesos de incisión o erosión lineal en el fondo de todo el canal de navegación, acentuándose la velocidad de la corriente hacia el ojo elegido en el Puente de Piedra. sta corriente de fondo existirá aunque el azud esté cerrado.

En aguas altas y crecidas habrá dos fases, en ascenso y descenso de caudales, con notable incisión, pero también un proceso entre ambas de importante acumulación sedimentaria, aunque el azud esté abierto. Este proceso provocará la colmatación o relleno del canal, por lo que después de cada crecida y después de cada invierno (aguas altas) habrá que volver a dragar y a dar forma al canal. Esto supone un mantenimiento económicamente muy costoso y unos efectos perjudiciales para la dinámica fluvial y la ecología del río.

El canal de navegación proyectado se comportará en buena medida como un canal de estiaje, acumulándose sedimentos a los lados del mismo (prioritariamente a uno de los lados), barras de gravas que podrán aflorar y ser visibles en aguas bajas. Así, por ejemplo, puede preverse el crecimiento de la barra de Helios, tanto en altura como en extensión, prolongándose aguas arriba y abajo desde su situación actual. La conducción de la mayor parte del caudal hacia una sola arcada del puente puede implicar a medio plazo un riesgo en el mismo, por socavación de los cimientos. Igualmente puede llegar a desestabilizar la orilla de la margen derecha del Ebro, aguas arriba y abajo del puente, con descalzamientos y efectos más complejos que podrían ser graves teniendo en cuenta el material aluvial que conforma en exclusiva el sustrato. De hecho, aguas abajo del Puente de Piedra puede preverse, como efecto del canal, que la margen derecha, actualmente sedimentaria, se transforme con rapidez en erosiva.

CONSIDERACIONES Y PROPUESTAS
Atendiendo a los hechos comentados, consideramos que el dragado y el canal de navegación propuestos en el río Ebro deberían ser descartados, por cuanto empeoran gravemente su estado ecológico, desestabilizan la geomorfología fluvial e incrementan el riesgo, a la vez que con ellos se incumplen directivas europeas y se introducen unas continuas servidumbres de costoso mantenimiento. El río Ebro en Zaragoza siempre ha sido navegable, pero con unas embarcaciones adaptadas a un río mediterráneo. Defendemos y apoyamos intervenciones que favorezcan el disfrute ciudadano del río, pero sin generar un impacto en el mismo.

El proyecto de dragado para la construcción de un canal de navegabilidad representa un mal ejemplo para la educación ciudadana, ya bien entrado un siglo XXI en el que nuestros mayores esfuerzos deben centrarse en la restauración fluvial y no en seguir degradando los ecosistemas fluviales. Constituye, en suma, un retroceso en la política ambiental de nuestros ríos y un triste ejemplo, para los observadores europeos, de lo que no debe hacerse en los mismos.

Además, sentaría un precedente negativo para defender la buena gestión y restauración de los ríos frente a otros demandantes de dragados de poblaciones cercanas, teniendo en cuenta que la finalidad de este dragado es meramente lúdica y sin ninguna connotación de prevención de riesgos. Tampoco se podría admitir en Zaragoza un dragado por el hecho de que se trate de un ámbito urbano o de una exposición internacional de interés general, ya que ninguna directiva europea otorga privilegios ambientales a los sectores fluviales urbanos por estas razones.

El Ebro es un río y no un canal al servicio de una empresa turística o al servicio de la Expo 2008 como evento de carácter efímero. Adaptar el río a los barcos como se pretende, y no los barcos al río como debería ser, supone un planteamiento poco coherente con el paradigma de la sostenibilidad.

El Ebro en su conjunto es un patrimonio natural que debemos defender y conservar porque cumple funciones (hidrogeomorfológicas, biológicas, estéticas, bioclimáticas…) y nos da servicios mucho más valiosos que la limitada navegación por un tramo de dos kilómetros. Es necesario dar un cambio en la visión de los ríos, un cambio hacia el respeto, el conocimiento y la sostenibilidad.

En el entorno en el que se plantea la construcción del canal existen bienes culturales como el Puente de Piedra que constituyen un patrimonio a respetar y que pueden verse afectados no solo como resultado de la construcción inicial del canal, sino por la socavación de los cimientos al orientar la mayor parte del caudal hacia una de las arcadas.

Por todo lo expuesto:
Afirmamos que el canal y el dragado son negativos para el río Ebro, para los seres vivos que en él habitan, para bienes culturales asociados, además de costosos por su continuo y oneroso mantenimiento. Por otra parte, incrementan los riesgos, son contrarios a los principios de directivas europeas y perjudican gravemente la imagen internacional de la EXPO 2008.

Consideramos que se ha aprobado e iniciado la construcción de dicho canal sin sopesar las repercusiones ambientales, patrimoniales y económicas del mismo y sin facilitar una información plural a la población que le permitiera contar con un criterio de opinión razonado.

Consideramos que es viable la navegación con embarcaciones de menor calado que respeten la dinámica natural del río y que constituyen una solución razonable al problema generado.

Como conclusión general pensamos que la mejor imagen que podríamos ofrecer en la EXPO 2008, es la recuperación sostenible y ecológica del río Ebro, haciéndola compatible con un desarrollo económico y cultural de la ciudad de Zaragoza. Es en esta línea donde deberíamos dar ejemplo de buenas prácticas a otros lugares del mundo, aprovechando la oportunidad para ser un referente internacional de gestión del agua y de recuperación sostenible de nuestros ecosistemas fluviales.

Bibliografía:
Lagasse, P.F. (1986): River response to dredging. Journal of Waterway, Port, Coastal and Ocean Engineering, 112: 1-14.
Kondolf, G.M. (1994): Geomorphic and environmental effects of instream gravel mining. Landscape and Urban Planning, 28: 225-243.
Kondolf, G.M. (1997): Hungry water: effects of dams and gravel mining on river channels. Environmental Management, 21(4): 533-551.
James, A. (1999): Time and the persistence of alluvium: river engineering, fluvial geomorphology, and mining
sediment in California. Geomorphology, 31: 265-290.
Brierley, G.J. & Fryirs, K.A. (2005): Geomorphology and river management. Applications of the River Styles
Framework. Blackwell, 398 p., Oxford.

Zaragoza, Septiembre de 2007
Más información sobre el dragado del Ebro:

Blog de Juan Alberto Belloc - Alcalde de Zaragoza
Noticia de Heraldo de Aragón
Fundación Nueva Cultura del Agua (varias decenas de entradas).
CIREF
Grupo Triacanthos

Nuevo libro sobre la dispersión juvenil del quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) en los Pirineos (España-Francia).

La FCQ ha editado un nuevo libro sobre la dispersión juvenil del quebrantahuesos en los Pirineos (España-Francia). Desde 1995 la FCQ y el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón (GA) han venido registrando de manera sistemática la información relativa a las observaciones de contactos obtenidos a partir de los ejemplares de quebrantahuesos que han sido marcados mediante diferentes técnicas. Gracias a ello se realizó una detallada base de datos conformada por cerca de 5000 registros georreferenciados que, procedentes de una muestra compuesta por 66 ejemplares, se analizan ahora utilizando tecnología SIG, desde la óptica de su distribución espacio-temporal en el Pirineo, ofreciendo una novedosa visión cartográfica de los movimientos dispersivos que puede posibilitar el establecimiento de patrones estacionales de uso del territorio con implicaciones en el desarrollo de las estrategias de conservación y gestión del quebrantahuesos en el Pirineo y en la reintroducción de la especie en otros territorios de montaña de la Península Ibérica. El libro se ha editado en inglés y castellano, su precio es de 20€, más los gastos de envío y los beneficios obtenidos con su venta se dedicaran a proyectos de conservación con la especie en la Península ibérica.

Para saber más del Quebrantahuesos:
Gypaetus barbatus Wikipedia
Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos

XX Congreso Español de Ornitología


SEO/BirdLife celebra del 4 al 8 de diciembre de 2010 el XX Congreso Español de Ornitología en Tremp (Pallars Jusà, Lleida). Este Congreso permitirá una vez más que centenares de aficionados a las aves vivan un encuentro único donde intercambiar impresiones, experiencias y conocimientos.

A lo largo de estos días se desarrollará un interesante programa de actividades que incluyen sesiones científicas, mesas redondas, comunicaciones orales y grupos de trabajo, todo bajo la supervisión del Comité Científico de SEO/BirdLife. No faltarán tampoco las actividades lúdicas y culturales, que este año tendrán una notable presencia, como la
IX edición de Naturavia 2010, la feria del ornitólogo y naturalista, dos excursiones a lugares emblemáticos de la zona como son el Congost de Montrebei y la Terreta-Muntanyana, y toda una programación de actividades paralelas diseñada para acompañantes al Congreso y población local.


La fecha límite de inscripción es el 30 de noviembre y el programa provisional puede consultarse aquí


Para más información contactar con Seo/BirdLife

Para realizar la inscripción

Nuevo golpe a los recolectores ilegales de setas en la provincia de Huesca


Desde la primera detención y denuncia de 25 rumanos en Guara el pasado mes de octubre en una operación conjunta de los Agentes de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón y de la Guardia Civil, un total de 5 campamentos han sido desmantelados en las zonas de Colungo, Suelves, Aineto, Aínsa y Bonansa, donde se han intervenido más de 300 kilos de especies micológicas. Estos grupos organizados, y en su mayoría de nacionalidad rumana, se dedicaban a la recogida indiscriminada de setas cometiendo una multitud de infracciones, tanto en materia medioambiental, como de residuos, acampadas o incendios, entre otras.
La Guardia Civil, en la llamada "Operación Boletus" desarrollada desde el pasado 23 de septiembre hasta el 30 de noviembre, busca la detección de irregularidades en la recolección, transporte y comercialización de especies micológicas, buscando especialmente la erradicación de grupos organizados que se dedican a esta actividad, con ánimo de lucro y comercialización al por mayor, según ha informado la Oficina Periférica de Comunicación de la Guardia Civil en un comunicado de prensa.
Una de las labores fundamentales está en erradicar la labor de los intermediarios y los comercios que se abastecen de las setas compradas de manera ilegal, sin pasar ningún control sanitario o de calidad.
Hasta la fecha, la operación "Boletus" de la Guardia Civil arroja 68 inspecciones y más de 300 denuncias por diversas infracciones.

Calendario natural - Noviembre


Noviembre es un mes en el que ya nos adentramos en lo que será el frío invierno, la menor duración de los días ya se nota y las temperaturas ya empiezan a establecerse bajo cero en gran parte de la geografía aragonesa. Tiempo de siembra de trigos y cebadas para quien todavía no lo ha hecho. Pocas setas quedan ya pero, los primeros días de noviembre todavía pueden encontrarse ejemplares de varias especies en los lugares protegidos de las heladas nocturnas.


Los zorzales común y charlo se establecen en los olivares del prepirineo, en los sabinares de Teruel o en los pinares del valle del Ebro, iniciando la invernada en nuestras tierras. Es tiempo peligroso para ellos... todavía persiste, pese a su prohibición, la tradición del parany en algunos lugares, y la época de caza en nuestras tierras acaba de empezar. Los Estorninos pintos del resto de Europa se han unido a los Estorninos negros, formando enormes bandos de miles de ejemplares que acuden fielmente a dormir cada noche a los mismos lugares. En Huesca o Monzón lo saben bien, habiendo tenido que montar complejos sistemas para asustarlos y sacarlos de los árboles del interior de la ciudad. Grandes bandos de Avefrías, entre las que se mezclan algunos Chorlitos, cubren los campos de alfalfa de las llanuras agrícolas del valle del Ebro. Las Avutardas, las Gangas y las Ortegas monegrinas ya se han agrupado tras la reproducción, al igual que han hecho también las perdices rojas. El Sarrio inicia el celo en las cumbres de los Pirineos y las Marmotas permanecen en el interior de sus madrigueras, esperando nuevamente la llegada de la primavera. La Cigüeña blanca o la Abubilla permanecen en tierras aragonesas y pasarán el invierno entre nosotros, ya no emigran a tierras africanas a la llegada del frío.


El Acebo anda cubierto de sus llamativos frutos de color rojo, fuente alimenticia para el Urogallo en estos fríos meses que se avecinan. En los bosques de Pirineos o de Moncayo parece que este año se ha retrasado el otoño y los tonos ocres, rojizos, amarillos y tantos otros que lucen las diferentes especies en esta época podemos verlos todavía en su máximo esplendor en los primeros días de este mes. En las partes más bajas, los chopos y los tamarices ya pierden sus hojas.

Martín pescador - Common Kingfisher (Alcedo atthis)

 
El Martín pescador es un ave inconfundible, tanto por su forma como por su coloración y forma de vida, ligada siempre a lugares con agua. Con 16 centímetros de longitud, posee una coloración dorsal de un vivo tono azulado, más vistoso en el obispillo o nacimiento de la cola. En la parte inferior y tras los ojos tiene un tono marrón rojizo muy llamativo, destacando también una mancha blanca tras el marrón de los ojos y en la garganta. Estas tonalidades provocan que cuando levanta el vuelo aparente ser un ave tropical, más teniendo en cuenta su peculiar vuelo; muy rápido y generalmente a ras del agua. Los machos se reconocen por tener el pico totalmente negro, las hembras por contra poseen la mandíbula inferior de color rojo y negro. Los jóvenes son similares pero con tonos más apagados.

Con varias razas bien diferenciadas, el Martín pescador se distribuye por toda Eurasia. En Aragón aparece de forma discontinua y escasa, estando en una regresión apreciable. Durante el invierno llegan ejemplares de otras latitudes por lo que resulta algo más frecuente. Es una especie muy ligada a los cursos fluviales, por lo que aparece en los tramos mejor conservados de los ríos aragoneses. Durante el invierno se encuentra distribuido por cualquier punto de agua que reúna unas condiciones mínimas y con presencia de las presas que forman parte de su dieta alimenticia.

En primavera inician la reproducción con las cópulas en las cercanías del nido, ubicado siempre próximo a los cauces fluviales. Este consiste en un largo túnel de un metro, excavado en taludes de tierra blanda, con una cámara de incubación al final donde la hembra pondrá 6 ó 7 huevos sobre el suelo desnudo. Los dos progenitores incubarán durante 19-20 días y tras casi un mes de permanencia en el nido, los pollos iniciarán los primeros vuelos. Al principio no se zambullen en el agua y continúan siendo alimentados por los padres. En ocasiones llegan a realizar una segunda puesta.

Se alimenta de peces, cangrejos y otros pequeños animales acuáticos. La técnica que utiliza habitualmente es la de permanecer posado en alguna rama sobre el agua hasta que divisa su presa, entonces se lanza en picado zambulléndose totalmente para salir con ella en el pico. En ocasiones llega a cernirse antes de tirarse al agua. La regresión que está sufriendo se debe fundamentalmente a la pérdida de hábitats por la alteración o destrucción de los ecosistemas fluviales (extracciones de áridos, canalizaciones, infraestructuras, destrucción de la vegetación de ribera, etc.). Otras amenazas son la contaminación de las aguas, la introducción de especies alóctonas que compiten por las presas de pequeño tamaño, o la excesiva presión humana en algunos lugares (pesca, ocio, caza).

No lo entiendo.


Un domingo cualquiera por la mañana, me encuentro en el campo, recorriendo varios pueblos de la comarca del Cinca Medio, en Huesca, disfrutando de ese entorno natural que ya desde bien joven fui descubriendo, primero en bicicleta todas las tardes al salir de clase, después con un viejo ciclomotor y más tarde ya con coche.

Voy por un camino que atraviesa una zona de espartal, una de esas últimas manchas de espartal del Cinca Medio, últimos reductos de la vegetación natural que cubría gran parte de la zona oeste de esta comarca. Desde hace ya muchos años he venido aquí a pasar largas horas recreándome al observar Gangas, Ortegas y otras aves esteparias que han desaparecido de otros muchos lugares. Hoy veo que casi toda esa superficie ha sido roturada para ponerla en cultivo, cultivos poco productivos y que perduran gracias a las subvenciones que reciben los agricultores. No lo entiendo...

Mi ruta continúa, llego a una clamor cubierta de carrizal donde una pareja de aguiluchos laguneros tiene ubicado su nido, una clamor que utilizan como dormidero invernal varios miles de Escribanos palustres procedentes del norte de Europa, una de esas islas que sirve de refugio a Carriceros, Ruiseñores, Patos, Tejones, etc. etc., único lugar que encuentran en una zona totalmente transformada por la agricultura. Todavía veo salir un pequeño humo, ha sido totalmente quemada. No lo entiendo...

A menos de un kilómetro vuelve a salir humo, esta vez es en una de las pocas zonas de matorral natural en la que han arrojado varias decenas de neumáticos usados. Han sido quemados intencionadamente. No lo entiendo...

Me encuentro absorto en mis pensamientos cuando suena el teléfono, es un buen amigo que me dice que están vertiendo residuos en el río Cinca. Cuando llego, un tractor con una enorme cuba ha echado hacia el río varios miles de litros de purines de cerdo. No lo entiendo...

Al lado veo una acequia que algún agricultor utiliza para llenar las cubas de pesticidas... todos los envases han sido abandonados allí mismo ????. Esa acequia la conozco muy bien, durante muchos años la he visitado intentando salvar la vida a los miles de animales que mueren ahogados en ella. Sus paredes verticales impiden que salgan una vez han caído y su tipología favorece el que caigan dentro. ¿Tan alto será el coste de una solución? No lo entiendo...

Veo varios Milanos negros sobre los sotos, volando ya hacia sus lugares de cría. Bajo hasta el río recordando que tampoco el Cinca se encuentra a salvo. Hace apenas unos meses, extracciones ilegales de áridos destruyeron varias hectáreas de bosque fluvial, lugares de freza de peces y, en definitiva, el hábitat de cientos de especies. No lo entiendo...

En la otra orilla veo una de las muchas escolleras que encauzan y ahogan al río, reduciendo su superficie y agravando los daños de las fincas colindantes cuando este se desborda. Fincas y construcciones que se encuentran dentro de la zona inundable, donde nunca deberían haber estado. Es cuestión de tiempo. No lo entiendo...

Continúo por cultivos “defendidos” por escolleras, cultivos donde tanto la vegetación natural como la fauna encuentran únicamente refugio en las márgenes, acequias y linderos, el único lugar que les queda en muchos sitios. A lo lejos veo un tractor aplicando herbicida sobre esas márgenes y, muy cerca, otras están siendo quemadas por un agricultor. Me viene al pensamiento una finca con todas las márgenes densamente pobladas de vegetación, incluso árboles quizás centenarios. La diversidad de animales que he logrado ver en ellas es enorme. Hoy solo veo un gran desierto con más de cien hectáreas, no veo árboles, no veo animales, no veo plantas, solo maíz. No lo entiendo...

Acercándome nuevamente al río encuentro a un buen amigo, entusiasta de la naturaleza, intentando fotografiar esos animales, esas plantas, esos paisajes que poco a poco están desapareciendo, quizás para un día no muy lejano poder enseñar a su hija lo que tuvimos en el Cinca Medio.